Un triste corolario para un emprendimiento que había probado su éxito. Comenzó en 2003, cuando Daniel Molina, el director del área de Letras del Centro Cultural Rojas, que depende de la UBA convocó a Cecilia Szperling para coordinar un ciclo de conferencias en la que artistas de diferentes disciplinas leían o comentaban episodios de su vida íntima que habían repercutido en su obra. El éxito de la propuesta redundó en una segunda convocatoria y el ciclo de conferencias de 2006 quedó plasmado en Confesionario. Historia de mi vida privada. Segunda Temporada, que el martes se presentaba.
El cantante Diego Frenkel, los escritores Guillermo Martínez, Claudia Piñeiro y Florencia Abbate; el dramaturgo José María Muscari y la actriz Inés Efrón, entre otros, dan cuenta de la calidad artística de la curiosa propuesta. Por eso nadie imaginaba el final vergonzoso de la presentación en la noche del martes.
Dicen algunas de las crónicas que rápidamente comenzaron a circular en los blogs que mientras la fotógrafa Nora Lezano y la autora y directora de teatro Romina Paula hablaban el artista plástico Guillermo Iuso se entretenía con su botella de vodka. Por eso, a nadie le extrañó que, cuando le tocó el turno a Iuso, se lo notara más histriónico que de costumbre.
El artista plástico y fotógrafo, que es nombre cada vez más conocido dentro de la nueva camada de creadores y que expuso su obra en algunos de los escenarios más prestigiosos de Buenos Aires, hizo de su discurso un monólogo actoral que culminó de la peor manera.
Los bloggeros que estaban presentes coinciden en señalar que Iuso perdía el hilo una y otra vez, haciendo disgresiones acerca de cómo el alcohol apuntalaba la verosimilitud de su relato acerca de una fotografía que lo tenía como protagonista.
Entonces...
Lo peor llegó cuando un ya un supuestamente alcoholizado Iuso –según señalan los mismos internautas- empezó a relatar experiencias sexuales que no enriquecían en absoluto su discurso. El artista plástico no se detuvo, por el contrario terminó contando que había abusado de su sobrina de nueve años que le facilitaba la erección.
Aunque nadie se tomó demasiado en serio los dichos del artista, los presentes, entre los que se contaban varios de los creadores que aparecen en el libro, empezaron a abuchearlo y a insultarlo.
Szperling interrumpió la presentación y hubo alguien que intentó pegarle a Iuso. La coordinadora del ciclo reveló que le informaron que "se cayó porque estaba borracho", mientras que el artista plástico dijo que se trataba de "un rugbier".
"No puedo creer que nadie haya saltado en mi defensa, no en la defensa de mi cuerpo: en la defensa del arte. Yo soy un artista, soy el arte caminando", explicó Iuso, que todavía se mostraba orgulloso por el resultado de su "performance". "Lo entiendo, porque le pasó a León Ferrari, acá te metés con el sexo y se arma", insistió Iuso.
Szperling advirtió que Iuso no había entendido o acatado la propuesta. "Confesionario es todo lo contrario. El libro y el programa de televisión (por Ciudad Abierta) es el espacio que el artista puede abrir al otro. Son experiencias íntimas", definió.
El director del Centro Cultura Rojas José Miguel Onaindia, que también estaba presente en la sala durante la presentación, minimizó el hecho. "Soy un testigo directo. Este artista, Iuso, de una manera sorpresiva rompió la propuesta e intentó hacer algo que no era la intención de la organización, pero para mí es un hecho menor, aunque desagradable. Una provocación es parte del arte, pero ésta estaba vacía de contenido", sentenció el funcionario ante la consulta de Ñ Digital.
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Artista Plástico, Buenos Aires, 1963
Realizó diversas muestras colectivas e individuales, entre las que se destacan: Hoy soy cualquier cosa (Ruth BenzaCar), Iuso (Braga Menéndez), Estado de Boarding; Pinturas y Pinturas de la sección ácida, entre otras.