No es una metáfora, no fue con sus dedos ni su música que logró prender fuego el instrumento. En la playa de Ishikawa, al este de Japón, vestido con un traje ignífugo y una máscara que lo ayudaba a soportar el humo, Yamashita se presentó frente a 500 admiradores y curiosos que no podían salir de su asombro.
Y una vez más reiteró el insólito ritual, según otras versiones, para demostrar su aprecio a un viejo piano suyo que ya no usaba.
Durante la puesta del sol, el pianista —conocido por su estilo musical "explosivo", que ha demostrado junto a nombres fuertes del jazz como Max Roach, Bill Laswell, Lester Bowie, Elvin Jones y Mal Waldron— interpretó un tema mientras el piano se incendiaba. Al final contempló cómo el fuego arremetía contra las cuerdas del instrumento.
Hacía casi cuatro décadas que Yamashita no llevaba a la práctica este peculiar tributo a la música.
Enviado por martin victoria
Enviado por Axl
Enviado por Fabian
Enviado por guillermo
Enviado por tincho
Enviado por Ignacio Raffa
Enviado por mistongo
Enviado por Georgina
Enviado por Angel Dell'Orto
Enviado por Pmolfi