Después de dos años de un cuidadoso análisis de ADN, una comisión internacional de expertos confirmó hoy que ninguna de las dos calaveras depositadas en la tumba de Friedrich Schiller pertenecen al escritor, que murió en Weimar en 1805. Los resultados de los estudios fueron divulgados hoy por la Fundación Clásicos de Weimar, dando así por zanjada su búsqueda del cráneo auténtico del poeta y dramaturgo alemán
"Hace dos años estaba seguro de que podría probar que se trataba de él. Ahora hemos comprobado lo opuesto'', declaró el presidente de la Fundación, Hellmut Seemann, cuya organización vigila los archivos de Schiller y sus exposiciones.
"Pero lo más importante –agregó– es que, como lo mencioné en ese entonces, no debemos tener miedo de buscar conocer todo lo posible sobre los restos de Schiller. Ahora estoy feliz de que sea un resultado claro. Para nosotros la disputa en torno al cráneo de Schiller ha terminado''.
Los análisis de ADN añaden otro capítulo a un misterio que se arrastra desde 1826, justo 21 años después de que Schiller muriera, cuando se decidió que sus restos necesitaban un nuevo lugar. Schiller había sido enterrado en un mausoleo para ciudadanos distinguidos del Cementerio Jacobs, en Weimar.
En un intento para exhumar sus restos, fueron extraídos 23 cráneos y el alcalde de la ciudad, Carl Leberecht Schwabe –un fanático de Schiller–, señaló que el cráneo más grande debía ser el del escritor. Luego se colocó un esqueleto que se pensaba que correspondía con el cráneo y ambos fueron enterrados en 1827 en otro cementerio de la ciudad, donde reposaron sin que surgieran más discusiones sobre su autenticidad durante casi cien años.
En 1911, sin embargo, se halló un segundo cráneo en el mismo lugar en el que se encontró el primero, atribuido igualmente a Schiller. Las pruebas de ADN en los descendientes de Schiller se llevaron a cabo recientemente, precisamente con la esperanza de poder disipar las dudas acerca de la autenticidad del cráneo del más famoso miembro de la familia.
Primero se procedió a la exhumación de los restos de los descendientes conservados en un panteón familiar, en el cementerio de Fangelsbach de Stuttgart. Ahí estaban las tumbas del hijo mayor del escritor, Carl von Schiller, y el hijo de éste, Friedrich y su esposa, Mathilde von Schiller.
La operación tuvo lugar dentro del proyecto lanzado en octubre del 2006 por la Fundación Clásicos de Weimar para arrojar luz sobre la incógnita en torno a la autenticidad del cráneo de Schiller. Seemann anunció entonces que se había decidido aprovechar las posibilidades que ofrece el análisis del ADN para aclarar el persistente misterio en torno al cráneo del poeta.
Fuente: EFE y DPA