Su flamante novela política editada por Anagrama relata las jornadas previas al día de Acción de Gracias del año 2000, con el trasfondo de la disputa electoral entre Bush y el ex vicepresidente, Al Gore. En Missisipi, la última entrega del autor, el protagonista Bascombe descubría que tenía un cáncer de próstata y desde allí retoma la historia.
Ford aprovechó sin embargo el contacto con la prensa para referirse al reñido escenario político del país más poderoso del mundo. "Barak Obama –el casi seguro candidato demócrata- representa una incertidumbre gigante para todos los norteamericanos, aunque también significa la reconciliación con el pasado racista y, ante todo, es el artífice de haber encendido una bombilla en el cerebro de los norteamericanos, después de que entregaran el país en el año 2000".
"Elegir a una persona de la que no sabemos nada, pero que refleja nuestro estado de desesperación", añadió con preocupación.
Sin embargo, también ha advertido de que al resto del mundo le llega una versión distorsionada del interés que suscita la política en el ciudadano medio norteamericano. "Al ciudadano medio no le interesa para nada la política. Lo que quiere es cortar el césped de su jardín o llevar a sus hijos a la universidad, y deja las decisiones políticas a la clase política", sentenció.
En la visión del autor, las próximas presidenciales significarán una oportunidad histórica para su país. "Se ha producido un punto de inflexión tras ocho años de Bush, la bombilla se ha encendido, y los norteamericanos están pensando que si siguen igual las cosas perderán a su país", aseguró.
Un poco de literatura entre tanta política
Ford contó que la saga culmina ahora por "cansancio" y porque ya se propuso contar el escenario que quería con estas tres entregas.
"Los libros son para quien quiera leerlos, independientemente de si el lector es hombre, mujer, viejo o joven", respondió el escritor cuando le preguntaron sobre la dicotomía entre literatura europea y norteamericana.
Cuando lo interrogaron sobre lo positivo de dedicarse a la escritura, Ford señaló que una de las máximas atracciones es poder "crear un personaje mejor de lo que uno es".
"Para escribir este libro he dado lo mejor de mí, sin tomar ningún atajo. Pero como persona continúo siendo un ser normal que se levanta cada mañana de la cama".
Por último, el autor de La última oportunidad, entre otros éxitos editoriales, señaló que jamás escribirá libros "cómodos", porque "los libros deben ser un desafío".
Fuente: EFE
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