Dejo a mi esposa, la segunda mejor cama", escribió William Shakespeare en la cláusula nº 9 de su testamento. Era el año 1616 y faltaban apenas tres meses para su muerte. Cuatrocientos años después, el argentino Hans Garrino (1965) decidió tomarlo como una obra teatral y llevarlo a escena. Así, en 2006, se convirtió en el primer dramaturgo del mundo que escenificó el testamento de Shakespeare. Y ahora está haciendo la película. La obra teatral se llamó After Shakespeare: fue un ensayo documental, realizado en el Centro de Investigación Cinematográfica, que registró la puesta en escena de dicho testamento. Una vez concluida la función un escribano ingresó a escena y certificó en un protocolo notarial que ése había sido el estreno mundial del testamento entendido como obra dramática. A continuación, el público y el elenco firmaron el libro de presencia. El acto fue atestiguado también por la cámara de After Shakespeare. Cualquier versión posterior sería una remake de la versión argentina. "Lo que me importa de Shakespeare es que fue un hombre que murió sin dejar una huella visible de su existencia. No hay ningún retrato fidedigno de él, no hay una firma igual a la otra y todo el tiempo se pone en cuestión que él haya escrito tal obra o que haya existido. Justamente, la importancia del testamento radica en que es un material que atestigua que Shakespeare existió , explica Garrino coguionista de Buena vida Delivery para quien el testamento es una obra teatral encubierta . Si bien presenta un contenido práctico y formal acorde al derecho sucesorio de la época, el testamento tiene algunas zonas que me dieron para pensar en una posibilidad dramática , dice Garrino. Un ejemplo es la famosa cláusula 9, el de la segunda mejor cama para su esposa, Ana Hathaway. Cada biógrafo como Jean Kott, Harold Bloom, Wilson Knight, Halliday, Anthony Burgess dice algo distinto. Algunos que la segunda mejor cama era la que usaba la gente de la casa cuando tenía huéspedes y por cortesía cedía su cama. También se señala que había una segunda mejor cama porque dormían en camas separadas, porque estaban separados. Esta es la cláusula que ha inspirado a Garrino para escribir el guión Un día con los Shakespeare un largometraje en preproducción. Allí, en clave ficcional, Garrino da cuenta del día en que se reúne toda la familia para dar lectura al testamento. Otro momento de conflicto radica en la cláusula dedicada a sus hijas, Susana y Judith, quien era gemela de Hamnet, fallecido a los 11 años de edad. En el testamento dice Garrino Shakespeare hace una diferencia entre las dos hijas. A la mayor, le deja todo y a la menor le deja algunas cosas pero con miles de condiciones y trabas . También puede leerse dramática e irónicamente la cláusula dedicada a su amigo, el actor Richard Burbage a quien le deja dinero para comprarse anillos .
No hay referencias en la obra de Shakespeare donde él hable de sí mismo. Por eso, a Garrino le sorprende que escriba: En nombre de Dios, Amén, yo W. Shakespeare, gentilhombre, Dios sea alabado (.) encomiendo mi alma a Dios (.) creyendo por los únicos méritos de Jesucristo mi salvador. Con esto, dice el autor, está aceptándose como católico . Lo que es raro, agrega, porque se ha escrito mucho asociándolo a él a la orden de los rosacruces . El testamento fue escrito a lo largo de muchos días, una manera de poder remodelarlo constantemente. Entonces hay tachaduras, y el item de la mujer esta agregado después, hasta algunos ponen en cuestión que lo haya escrito el , concluye Garrino.