El barítono Daniel Okulitch, canadiense -igual que el compositor y el realizador quienes son amigos de infancia y ya habían trabajado juntos-, interpreta a Seth Brundle, el joven y genial científico que termina convertido en un espantoso monstruo, al fusionar por error genéticamente con una mosca.
La mezzosoprano rumana Ruxandra Donose será su Véronica Quaife, la periodista científica de la que se enamora, y que le ama a su vez más allá de la muerte y de su horrible mutación.
De ahí que tras las densas metáforas filosóficas y sociopolíticas dadas ya en el cine sobre la plataforma de La Mosca -un cuento escrito por George Langelaan en 1957- los autores de la ópera hayan encontrado, en los albores del siglo XXI, materia suprema para denunciar "la política de los insectos".
Una política "sin compasión, sin compromiso", ejercida sólo con "brutalidad" y según la "única ley" de "vivir", como repite varias veces el horrible mutante, cuando descubre sus nuevas fuerzas.
La película de Cronenberg y la ópera no terminan de la misma manera ni están ambientadas en la misma época. Aunque ambas ofrecieron a sus protagonistas inmensos papeles (en 1986 para los actores Jeff Goldblum y Geena Davis). La composición musical de la ópera, con un libreto de David Henry Hwang, es, en cambio, completamente diferente, según recalcó Cronenberg, ganador de 2 premios Oscar, al presentarla a la prensa, y precisar que sólo introdujo en ella "dos pequeñas citas" procedentes del filme.
Una música en cualquier caso "muy difícil" de interpretar, el tenor y director español Plácido Domingo, aquí al frente de la Orquesta Filarmónica de Radio France, el Coro del Châtelet y un coro de jóvenes de los barrios populares de Aubervilliers y La Courneuve, quien celebró el excelente trabajo de todo el equipo vocal, encabezado por Ruxandra Donose y Daniel Okulitch.
Domingo reconoció que La Mosca es un personaje que no le habría gustado interpretar, y que prefiere dirigir la orquesta aquí y en la Ópera de Los Ángeles, teatro del que es director artístico y donde la obra se estrenará el próximo mes de septiembre.
El vestuario, de Denise Cronenberg, al igual que el decorado de Dante Ferretti, son fundamentalmente los mismos a lo largo de toda la obra -para producir en el espectador una mayor impresión claustrofóbica- y dejó la época actual, para situarse a mediados del siglo XX.
Fuente: EFE